«Adopción y problemas no es una cuestión de causa-efecto»

Entrevista a Marga Muñiz Aguilar, logopeda y orientadora educativa. Cuenta con una dilatada experiencia como terapeuta familiar y en tratamiento de trastornos del aprendizaje. Es escritora y conferenciante especialista en temas educativos, adopción internacional y crecimiento personal. Es adjunta a la dirección general de la Asociación Albores de Murcia y Presidenta de la Asociación Tolerancia Cero, que tiene como objetivo la prevención ante posibles maltratos intrauterinos por consumo de teratógenos durante el embarazo y presta apoyo a las familias que tienen hijos que han sufrido adversidad en la infancia temprana.

Tu formación inicial es como logopeda ¿Cómo llegas a especializarte en conflictos familiares y trastornos del aprendizaje en niños y adolescentes y en el mundo de la adopción?

Siempre me ha gustado el ámbito de la educación y ya trabajaba en este sector cuando me inicié profesionalmente en el mundo de la adopción por una cuestión personal. Hice un proceso de adopción, soy madre adoptiva de dos niñas (ya adolescentes), y mi interés personal se complementó con mi interés profesional por la adopción. Yo ya trabajaba con niños que tenían problemas de aprendizaje y luego empecé a trabajar con niños con problemas de aprendizaje que eran adoptados. Así, hubo una simbiosis entre esos dos intereses de mi vida: la educación y la adopción.

En cuanto a los niños y niñas adoptados ¿Se presupone que estos niños/as van a desarrollar alguna dificultad añadida o conflicto en un futuro?

En absoluto. No tiene por qué, todo depende mucho de la edad en la que se adopta, del país de origen, del tiempo que el niño/a ha estado institucionalizado, y de cómo la familia acoge a ese niño o niña. No todo depende del menor adoptado, sino también de la familia que lo adopta y de los recursos que ofrece la sociedad a ese niño o a esa niña. La adopción no tiene que ir unida necesariamente a problema. Sí que hay que tener presente que en algunos casos estos niños/as tienen un plus de dificultad y el sistema tiene que ofrecer recursos para estos niños que tienen estas dificultades. Es cierto que todos estos niños y niñas parten de un principio común, que es que todos han sufrido una experiencia traumática como es el abandono. La adopción es un hecho feliz pero que parte de un hecho traumático, ya que sin abandono no puede haber adopción, pero esta situación bien gestionada no tiene por qué generar ningún tipo de problema. Los factores de riesgo aumentan según las circunstancias vividas por el niño o niña como por ejemplo que la madre haya consumido alcohol durante el embarazo, que el niño/a haya estado institucionalizado mucho tiempo, en malas condiciones, etc. Adopción y problemas no es una cuestión de causa-efecto.

Estos niños y niñas, ¿tienen necesidades diferentes o específicas?

No, no tienen necesidades diferentes, lo que tienen son experiencias específicas, como el hecho de pertenecer a dos sistemas familiares diferentes (el de origen y el de crianza), pertenecer a dos culturas diferentes (la de origen y la adoptiva). Aprendiendo a gestionarlo no tiene por qué desembocar en ningún tipo de problema. Sí que hay aspectos que son exclusivos del hecho adoptivo, pero no tienen por qué ser traumáticos, como por ejemplo la búsqueda de orígenes.

La visión que se tiene sobre adopción es que van a surgir problemas. Generalmente la gente se plantea cómo hablar con el niño o niña llegado el momento, cómo reaccionar si el niño/a quiere conocer sus orígenes…

Cuando la familia se forma bien todo esto no tiene por qué ser un problema. Por eso es fundamental que una familia que adopte siga un proceso de formación.

Entonces, según tu conocimiento y experiencia ¿se recomienda a los padres que desean adoptar acudir a un servicio de preadopción? ¿Qué tipo de preparación u orientación deben tener los futuros padres?

La formación en preadopción es obligatoria en estos momentos para las personas que van a adoptar, pero lo primero que tienen que tener claro es la motivación que tienen para la adopción. Se tiene que trabajar cuál es la motivación, quizá sea conveniente elaborar un duelo. Si se llega a la adopción por infertilidad, por ejemplo, los padres tendrán que hacer un duelo por el hijo biológico que no van a poder tener y cuando ese duelo se elabore le podrán dar la bienvenida al hijo adoptado. Si ese proceso no se lleva a cabo, el hecho de tener cosas pendientes por resolver puede provocar conflictos. Cada familia tiene unas circunstancias, y antes de iniciar el proceso de adopción se tiene que analizar el motivo por el que se adopta. Dependiendo de cuál sea el motivo, se deben tomar las medidas necesarias para que esa experiencia no afecte después a la convivencia con el niño adoptado. Si se hace un buen trabajo en el momento preadoptivo se evitarán muchos problemas cuando el niño o la niña ya esté con la familia adoptiva, por ejemplo el cómo gestionar la figura de la familia biológica. Toda la formación previa que se haga va a ser muy práctica.

Le das mucha importancia a la familia biológica, ¿crees que se le debe dar un sitio e integrarla en el nuevo sistema familiar desde el momento en que el niño/a llega a casa?

Sí, por supuesto. La vida de ese niño/a comenzó 9 meses antes de nacer. No se pueden negar sus orígenes. El origen del niño/a tiene que formar parte de la vida cotidiana de la familia y esta debe normalizar la situación, la familia biológica debe tener su sitio. Su historia anterior tiene que estar presente siempre en la vida de los niños/as adoptados y hay que darle presencia y espacio a lo largo de su vida.

Has hablado de duelo, ¿por qué es importante elaborar un duelo en un proceso de adopción?

En el caso de la infertilidad muchas veces las parejas no hablan de ese tema y no se asume adecuadamente. Igualmente si se ha producido un aborto o una pérdida traumática se debe elaborar el duelo antes de plantearse adoptar. Si una pareja adopta sin haber elaborado el duelo adecuadamente puede ser una adopción de riesgo.

Por otro lado los niños/as también sufren una pérdida y una experiencia de abandono y deben trabajar el hecho de ser adoptivo durante toda su vida. Se espera de estos niños y niñas que sean agradecidos porque su vida va a ser mejor que la que hubieran tenido si no hubieran sido adoptados. En el caso de los niños/as de otra raza tienen que aprender a integrar la dualidad de ser de otro país de origen pero realmente ser español. Los síntomas de que el niño/a no ha elaborado el duelo son: rabia, falta de vinculación, tristeza y pérdida de atención.

Entonces, cuando empieza a aparecer un problema de conflicto o de conducta en los hijos o hijas, ¿en qué momento deben acudir los padres a un servicio de posadopción? ¿Cómo deben abordarlo los padres?

Se debe buscar ayuda profesional lo antes posible, en el momento en el que surge el problema. La clave está en buscar la causa, no actuar sobre los síntomas o las consecuencias de la conducta. Si se actúa de esa manera se tapa el problema pero no se da una solución. Si tiene una conducta inadecuada, por ejemplo, no hay que castigarle directamente sino descubrir por qué está teniendo esa conducta y ayudarle o entrenarle a que tenga la conducta adecuada. No sancionarlo por no tener la conducta adecuada, ahí está el principio a la solución del problema.

Además de terapeuta familiar y especialista en adopción, eres la impulsora y Presidenta de la Asociación Tolerancia Cero, con sede en Sevilla, ¿por qué nace la idea de crear esta asociación y qué actividades se desarrollan en ella?

Tolerancia Cero nace por la vocación de buscar recursos y herramientas para las familias que tienen hijos que han sufrido adversidad en la infancia temprana ya sea por consumo de alcohol durante el embarazo, por malnutrición fetal, o por cualquier tipo de experiencia traumática. Hasta ahora, las distintas administraciones no han dado respuesta a estas problemáticas, por ejemplo a nivel sanitario, educativo o judicial. Nuestro principal objetivo es tolerancia cero ante la injusticia o el maltrato institucional que estos niños y niñas han sufrido, que han tenido estas carencias iniciales y que el sistema no las tiene presentes. Por otra parte, Tolerancia Cero hace un trabajo de prevención ante posibles maltratos intrauterinos que se pueden producir por el desconocimiento que tiene la mayoría de la gente por los peligros del consumo de alcohol durante el embarazo, por ejemplo. La labor de Tolerancia Cero tiene una doble visión: por un lado de prevención del consumo de alcohol durante el embarazo, y por otro lado la búsqueda de herramientas, de recursos para los niños y niñas afectadas por este problema.

Desde Tolerancia Cero destacáis que las vivencias que tiene un niño o niña adoptado durante los primeros 1.000 días de vida son fundamentales, ¿por qué esta cifra?

Esta cifra hace referencia a la infancia temprana, el periodo que está comprendido desde el momento de la gestación hasta los cinco años. Y los 1.000 primeros días de vida abarcan el momento de la gestación hasta los tres años. En este periodo se forma el sistema neurológico, en el que se tienen las primeras experiencias de vida que conforman las conexiones que hace nuestro cerebro para el aprendizaje y que condicionarán la manera en que el niño/a va a gestionar el resto de su vida. Por eso hay que hacer énfasis en estos primeros 1.000 días de vida, porque durante estos primeros momentos puede que el sistema neurológico no se desarrolle adecuadamente, por ejemplo si no ha habido una adecuada nutrición, y esto va a condicionar el resto de su vida. Por eso hay que poner atención a nivel físico, de nutrición, emocional, en la estimulación, en el afecto.

¿Qué efectos puede haber en los niños/as que tienen todas estas carencias en esta etapa de su vida?

Si un niño o niña no ha recibido estimulación cognitiva ni emocional va a tener más dificultad de aprender sobre estos aspectos. Si no hay una vinculación emocional con nadie porque ha estado institucionalizado y no ha tenido un cuidador de referencia, va a tener más dificultades para vincularse con la familia adoptiva, por ejemplo.

¿Es cierta la creencia de que cuánto más pequeño sea adoptado el niño o niña será mejor para su adaptación en la familia adoptiva?

En principio se piensa que cuánto más pequeño se adopte, mejor. Así se evita que el niño/a sufra experiencias negativas o traumáticas. Pero es verdad que hay niños/as que aunque sean adoptados/as el día 1 de vida, si ha tenido un embarazo por ejemplo con consumo de alcohol, va a desarrollar un síndrome (SAF) que es irrecuperable. También puede darse el caso de adoptar a un niño/a con siete años y que no tenga ningún daño neurológico, que haya estado en una familia de acogida y no presente ninguna problemática. No hay absolutos, cada caso es diferente. Lo que es evidente es que cuanto más tiempo esté un niño en circunstancias adversas, más daño sufrirá.

Con respecto al ámbito educativo, centros escolares, profesionales de la educación, ¿crees que es necesario que haya más conciencia y conocimiento sobre la adopción?

Hace falta más conciencia sobre la adopción. Que en todos los ámbitos de las administraciones haya profesionales que conozcan y entiendan lo que significa la adopción. La administración educativa necesita conocer la realidad de los niños y niñas adoptados para adaptar sus necesidades a una realidad que no es la del resto de los alumnos. Por ejemplo, en el caso de que un niño/a venga de un país en el que no se habla español o de niños afectados por TEAF. Estos niños/as tienen unas necesidades diferentes En España ya hay formación para profesores en algunas comunidades, pero no es suficiente, hace falta más.

En cuanto a Proyecto Vincula, implantado recientemente en Albores de Murcia, ¿qué opinión te merece?

Creo que el trabajo que se está haciendo en Albores es impresionante. Además esta Asociación cuenta con bastantes apoyos y recursos por parte de la Administración (algo muy importante), y con un equipo joven y entusiasta, con interés en formarse, por lo que la fórmula necesariamente tiene que funcionar. Sin duda es necesario un recurso así en la Región de Murcia y en toda España porque las familias adoptivas necesitan tener este tipo de servicios a su disposición sin necesidad de desplazarse.

¿Puedes dar algún consejo o recomendación para las parejas, familias que deciden adoptar o que ya son familias adoptivas?

Tienen que entender que la adopción es un hecho feliz, pero que parte de un hecho traumático. Hay que entenderlo y aprender a gestionar esto e incorporar al sistema familiar el sistema de origen, y la cultura y el país de origen si es diferente al nuestro. Si se sabe integrar el origen con la crianza se puede formar una familia de la misma forma que cualquier otra

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