Llegamos a quien más lo necesita

Compartir:

Proyecto CySNE gestiona un Programa Residencial de Intervención Especializada para menores de hasta 18 años con graves problemas de conducta y de salud mental que afectan a su adecuado desarrollo personal, familiar y social.

La intervención del programa se plantea desde un modelo educativo y terapéutico específico creado por Proyecto CySNE en el que, además, incorpora aportaciones que desde las ciencias sociales y de la educación se vienen desarrollando en los últimos años, así como las aportaciones que en las distintas administraciones se han trabajado en relación a la intervención residencial con menores. Así, este modelo ofrece un abordaje integral a la problemática que presentan determinados jóvenes en situación de riesgo y que se adapta a cada persona en función de sus capacidades y características personales. Desde la perspectiva educativa, se acompaña al momento vital del joven de manera individualizada. La perspectiva terapéutica enfoca los aspectos emocionales, conductuales y cognitivos disfuncionales asociados al problema. Este modelo contempla la interacción entre la intervención educativa y terapéutica en todas las acciones de manera conjunta y separada a lo largo de todo el proceso de tratamiento. De este modo, se ofrece una alternativa a aquellos adolescentes y jóvenes que requieren una intervención de mayor intensidad y amplía la oferta en la red asistencial de la Región de Murcia.

Por ello, se hace necesario un planteamiento genérico del presente proyecto y explicar porqué nace nuestro interés por plantear una alternativa de intervención psicosocial que dé respuesta a menores en dificultad sociofamiliar, entendiéndose el término como aquellos menores que requieren de una intervención especializada de carácter terapéutico o de modificación de conducta dentro de un entorno perfectamente acondicionado, estructurado y normalizador que, cubra sus necesidades y se les pueda prestar una atención que permita un desarrollo integral y la adquisición de todas aquellas competencias necesarias para lograr una adecuada integración y adaptación, tanto en la sociedad como en otros contextos donde pueda participar. Servir y existir como Centro Residencial de Menores que atienda estas problemáticas nos permite ofrecer nuevas oportunidades a aquellos menores que por circunstancias, muchas veces ajenas a ellos mismos, se ven excluidos o marginados de un ambiente normalizado. Jóvenes que quizá por sus características personales o dificultades de adaptación han sido protagonistas de conductas disruptivas, a veces contra sí mismos, y otras, contra terceros; produciéndose así un aislamiento claro del menor por parte de quienes le rodean.

A toda esta situación hay que añadir (en ocasiones) las dificultades que tanto la familia como la escuela y el contexto social inmediato se encuentran cuando quieren intentar dar respuesta a esos problemas. Es mucha la impotencia desprendida de las familias y las instituciones cuando no encuentran la manera de atender a sus hijos. Pero el problema se agudiza más aún, cuando el menor proviene de una familia desadaptada, marginada y sin apenas recursos. Y más aún, cuando además el menor ha podido ser víctima de malos tratos o abusos; y si a todo esto le añadimos problemas de salud mental, pues la impotencia es desesperante. Son muchas las circunstancias que nos llevan a generar recursos que favorezcan la atención específica y especializada a nuestros menores. Establecer diagnósticos claros que permitan intervenir sobre el problema concreto que ha llevado al menor a actuar de manera inadecuada, haciendo partícipe a la familia, a la escuela, a su propio contexto social y a tantas instituciones y agentes sociales sean necesarios para garantizar una adecuada integración social, familiar y educativa lo más normalizada posible, considerando en todo momento el proceso de institucionalización que haya podido sufrir el menor en su vida y evitar duplicidades en la intervención, estableciendo mecanismo de coordinación con los servicios especializados (centros de salud, colegios, servicios sociales, otros centros de menores…) que permitan una continuidad en su proceso de desarrollo y autonomía personal.

Fdo.: Rafael Llor Martínez Director General de la Proyecto CySNE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares