Entrevista a Clara Molina, directora de Proyecto CySNE

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«Proyecto CySNE se creó con la idea de hacer un trabajo preventivo con jóvenes que presentan dificultades de comportamiento que puedan estar asociadas o no a un problema de la salud mental»

Clara Molina, directora de Proyecto CySNE, uno de los proyectos puestos en marcha por Albores de Murcia, ¿en qué consiste este proyecto?

Proyecto CySNE ha sido creado como un servicio de intervención especializada con menores y jóvenes que tengan algún tipo de problemática conductual grave y sus familias. Estos menores pueden tener problemas de conducta asociados a otras dificultades como por ejemplo problemas de salud mental, problemas de consumo, adicciones a las nuevas tecnologías, absentismo escolar, etc.

¿Qué servicios ofrece? 

Ahora mismo Proyecto CySNE tiene dos programas de intervención que están relacionados con la necesidad que tiene cada una de las familias a la hora de recibir el servicio en función de la dificultad que tienen. Para atender a esas necesidades, Proyecto CySNE tiene un programa de intervención de convivencia en grupo educativo que es el Centro de Día. Se trata de un programa que requiere de una mayor intensidad en los casos que son más graves y permite que haya una mayor contención del menor y se realice un trabajo más intenso con la familia y con el menor. Progresivamente se puede ir desplazando al otro programa que ofrece Proyecto CySNE: el Programa de Intervención de Calle. Se trata de un servicio destinado para trabajar eminentemente en el contexto, un programa que hace intervención comunitaria. La metodología de trabajo es la misma en ambos programas, la diferencia es que el Centro de Día se utiliza como una herramienta de trabajo para intentar intensificar el tratamiento en aquellos casos que suelen ser más complicados o que tienen unas peculiaridades concretas y requieren de una atención un poco más pormenorizada.

¿Por qué se decide desde la Asociación poner en marcha este servicio en la Región de Murcia?

Se decide poner en marcha porque después de trabajar muchos años en el campo de la intervención con menores con problemática conductual en la Región de Murcia, nos dimos cuenta de que este podría ser un recurso que se adaptara a todos los perfiles de los jóvenes con los que trabajábamos. Planteamos entonces la posibilidad de crear un recurso que trabajara en el contexto propio donde se encontraba la dificultad, que se trabajara de una manera mucho más intensa con las familias y que el trabajo que se hiciera con estos jóvenes fuera más adaptado a las necesidades que ellos tenían, ya que los problemas de conducta abarcan un abanico muy amplio, psicopatológicamente hablando. Por ello no pueden ser tratados de la misma forma. El proyecto se creó con la idea de hacer un trabajo preventivo para intentar evitar internamientos que no son deseables para determinados casos.

¿Cuál crees que es la clave, la esencia de este proyecto/servicio? ¿Qué marca la diferencia con otros recursos que trabajan con menores con problemas de conducta?

La clave está en que se involucra a toda la familia por igual en la problemática, es importante que todos los miembros de la familia asuman la responsabilidad que les corresponde como promotores de una solución y como participantes de una dificultad. En Proyecto CySNE dedicamos a estos aspectos mucho tiempo y le damos mucha importancia. Otra de las peculiaridades que tiene este recurso y que metodológicamente es algo muy positivo para la buena evolución de la intervención es el trabajo en el contexto en el que se desarrolla la problemática, el trabajo comunitario y el trabajo en red. Estos aspectos son, desde mi punto de vista, las partes más novedosas e importantes de este recurso.

Has hablado de los aspectos que consideras diferentes y novedosos, ¿qué tipo de metodología se lleva a cabo en Proyecto CySNE para desarrollar esta línea de trabajo?

Es una metodología principalmente de trabajo multidisciplinar e integral con intervenciones familiares siguiendo una serie de fases de tratamiento de mayor a menor intensidad. Todos los usuarios y familias tienen un programa de intervención individualizada. Cuando acuden al Proyecto se establecen desde las distintas áreas de trabajo objetivos de tratamiento y se consensúan con la familia en base a la demanda que ellos tienen. Ese programa de intervención individualizada se va renovando cada cierto tiempo en función a la evolución del caso. Así se consigue que las distintas fases de tratamiento vayan de mayor a menor intensidad como he dicho anteriormente. Esta intensidad se va reduciendo a medida que las familias van introduciendo nuevos aprendizajes, los van ejecutando y se generalizan en su contexto habitual de relación hasta llegar al momento en que nosotros, como recurso, podamos desaparecer. Con esto podemos constatar que se trata de un recurso agudo con el objeto de intervenir en el momento en el que la familia tiene la dificultad y tratar de prevenir situaciones de riesgo e intentamos que las familias adquieran herramientas para hacer frente a problemáticas futuras que puedan surgir a lo largo de la vida.

¿Por qué este nombre para el proyecto? ¿Tiene algún significado concreto o especial? Parece algo simbólico…

CySNE se corresponde con las iniciales de Conducta y Salud Mental, pero en lugar de utilizar la «M» de Mental hemos utilizado la «N» para darle sentido al nombre y explicar la historia del patito feo. Tiene efectivamente el significado de que muchas veces aquellas personas a las que se les califica como patito feo, los que son distintos, los que no encajan si se les da un lugar, un espacio, si se les proporciona una protección, un cuidado adecuado pueden llegar a ser cisnes, a ser bonitos, a ser majestuosos, que es algo que ya tenían pero que no han podido o sabido dejar que saliera a la luz. Y es como nosotros vemos a estos jóvenes y con nuestro sistema de trabajo los intentamos alejar del estigma social que hay hacia estas problemáticas.

Trabajáis con jóvenes con problemas de conducta que están asociados o no a la salud mental, algunos problemas son muy graves, ¿se puede conseguir reconducir a estos jóvenes?

Depende de los casos. Hay veces que acuden jóvenes que tienen todos los ingredientes para que haya muy pocas posibilidades de cambio. Pero cuando hemos intervenido con ellos, hemos podido resolver parte de la problemática y hemos conseguido una mejora. Algo muy importante es que prácticamente en todos los casos hay una reducción de los niveles de conflicto y tensión, lo que para nosotros es un avance. El poder generar vínculo con una familia o con un joven que tiene muchas dificultades para ello, y se consiga que haya niveles de conflicto más bajos de los que había en un principio, eso ya es un éxito. Es difícil poder determinar si los casos se reconducen en mayor o menor porcentaje, ya que las demandas de las familias son distintas y a donde puede llegar cada familia, o lo que puede tolerar también es distinto.

Entiendo que no es fácil el tratamiento de estos casos y el tiempo necesario para obtener un resultado positivo es largo…

Los tiempos son relativos, no se puede establecer una temporalidad concreta. Hemos tenido casos en los que en seis o nueve meses ha habido una buena evolución, donde las familias ya estaban satisfechas y los profesionales han considerado también que no era necesario continuar. Por otro lado, ha habido casos que hemos tenido dos años o dos años y medio, casos que hemos tratado durante más tiempo y que en ese tiempo se le ha dado el alta favorable o que no ha sido posible porque nuestro recurso estaba agotado y ya no podíamos ofrecer más ayuda. En ese caso los hemos derivado a otros servicios más adecuados.

En el tiempo que Proyecto CySNE está en marcha, ¿cuántos casos habéis atendido? ¿Tenéis la sensación de que habéis logrado obtener resultados?

En este tiempo hemos atendido unos 200 casos y mi sensación es que en la mayoría de casos sí que ha habido una reducción del conflicto y ha habido una mejoría sustancial. En general, la mayoría de casos que ya no están aquí y que han finalizado el tratamiento es por una buena evolución. Ha habido muy pocos casos que hemos tenido que interrumpir por imposibilidad de trabajar con la familia o porque han sido internados en un centro por medidas judiciales o por ingreso hospitalario. En definitiva, mi sensación es positiva, es buena. Basándonos en los datos que tenemos de las familias con las que hemos tratado, por lo general hay una mejoría y nuestra sensación es muy positiva. Creo que se necesita mucho trabajo, que el proyecto es nuevo, innovador y trabajar en prevención es difícil, trabajar en el contexto requiere de mucho tiempo pero nosotros abogamos por dedicar más tiempo ahora para que a largo plazo las consecuencias no sean negativas.

Por un lado están los jóvenes, pero por otro los padres, que quizá acuden a este servicio pensando que es la solución al problema y que la va a haber, ¿siempre tiene solución? ¿Cómo se trata el conflicto con los padres/familia? ¿Cómo se puede gestionar el problema con la familia?

Hay familias de todo tipo. En la primera entrevista solemos hacer hincapié en nuestra metodología de trabajo y les informamos de que es necesaria una implicación directa por parte de la familia para que los profesionales podamos trabajar adecuadamente en el caso. Pocas familias han dicho que no se implicarían en las primeras sesiones. Que todos los miembros de la familia sean conscientes de que forman parte de esa problemática no siempre es fácil pero por lo general hay una buena implicación. Para nosotros las familias son imprescindibles y el trabajo que nosotros hacemos con ellos es para potenciar sus capacidades y ayudarles a acompañar a sus hijos en la crianza y en el aprendizaje a ser mayores.

¿En qué momento los padres, la familia puede saber que su hijo/a tiene un comportamiento grave y debería plantearse acudir a un servicio como este?

Cada familia sabe qué entra dentro de la normalidad en su contexto y qué se sale de esa normalidad. Por eso, en el momento en el que haya padres que vean que la conducta de sus hijos es diferente y durante tiempo prolongado se sale de la norma habitual que ha habido en esa casa es señal de alarma. Mi recomendación es que cuando los padres observen en sus hijos conductas poco habituales o fuera de lo que suelen hacer, como por ejemplo en relación a la forma de comunicarse con ellos, a la pérdida de motivación, problemas escolares, si hay muchos cambios emocionales, si ha dejado de hacer cosas que le gustaban, entre otras, deben estar atentos, todas estas situaciones son signos de que algo está cambiando. Mi opinión es que es previsible prevenir y buscar ayuda de expertos antes de que la situación sea demasiado grave, pero aún siendo así, seria recomendable acudir a cualquier recurso o servicio especializado que pudiera intervenir lo antes posible.

¿Hay una edad en la que empiezan los jóvenes a manifestar problemas de conducta o no tiene que ver? Como profesionales, ¿sabéis la causa de que un niño que en principio no tiene ningún problema cambie tan radicalmente y pase a tener estas conductas?

No. Hay problemas de conducta que se dan desde pequeños, en la infancia, o puede haber problemáticas conductuales que a lo mejor empiezan ya en la adolescencia. Pero no tiene por qué ser en la adolescencia, este es un prejuicio que hay sobre esta etapa del ciclo vital, el pensamiento de que los problemas surgen en esta etapa no es real. De hecho, la mayoría de adolescentes no suelen tener dificultades tan graves. Sin embargo, es una etapa en la que se experimentan muchos cambios, su cerebro está en desarrollo y por eso los adolescentes están al límite, tienen cambios de humor, buscan sensaciones nuevas, etc. La adolescencia puede ser un periodo para hacer muchas cosas positivas: aprender, identificarse, desarrollarse, conformar una identidad, pero mal conducida puede ser una etapa muy arriesgada. Por lo general a los adultos nos genera mucha inseguridad y muchas veces se transmite esa inseguridad, esos miedos. Es una etapa que mal llevada sí que puede ser muy problemática, pero la mayoría de adolescentes son fantásticos.

¿Hay un perfil de jóvenes o familias que acuden a este servicio?

No. La realidad con la que nos encontramos son modelos de familias muy diferentes. No hay perfil de familias ni de jóvenes.

Ofrecéis un servicio integral al usuario, ¿cómo lográis proporcionar un servicio tan completo?

En Proyecto CySNE, contamos con un equipo de profesionales multidisciplinar (educadores sociales, pedagogos, psicólogos, psiquiatra, enfermero, trabajadores sociales) que posibilitan que haya una intervención integral. En Proyecto CySNE y en Albores de Murcia en general se hace, además, un trabajo para que haya una estructura organizativa clara, mecanismos de comunicación internos adecuados que den solvencia, que den seguridad, que proporcionen cuidado y protección al trabajador. Es importante que el trabajador sienta que tiene un espacio de desarrollo donde puede evolucionar como persona y como profesional, para poder ser creativo. Desde Proyecto CySNE y desde Albores promovemos la formación, el reciclaje de los profesionales, el trabajo del equipo, la supervisión de casos y del propio equipo de trabajo, lo que hace que el trabajador sea cada vez más competente, que esté cada vez más preparado para enfrentarse a las dificultades con las que nos encontramos todos los días.

Entre otros organismos públicos, la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades ha apoyado este proyecto a través de la subvención del IRPF, y por otro lado la Consejería de Educación también ha respaldado el proyecto, ¿colaboráis con ellos de alguna manera?

Afortunadamente la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades ha apostado por nuestro recurso casi desde el primer momento. Llevábamos muy poco tiempo cuando confió en un proyecto preventivo, de trabajo en el contexto, de trabajo con las familias, sabiendo que el proyecto era nuevo. Su ayuda y confianza ha hecho que Proyecto CySNE se consolide, que sea un proyecto con más servicios, más opciones, más alternativas, que haya más profesionales que nos conozcan para que puedan informar a las familias y poder darles una atención más especializada y con una intensidad adecuada a la que ellos necesitan y,sobre todo, que haya familias que se puedan beneficiar de nuestro recurso ya que la Administración asume el coste de este tratamiento y eso hace que las familias que no pueden costearlo pueda recibir la intervención igualmente. Gracias a esa financiación las necesidades de estas familias están cubiertas.

También la Consejería de Educación apostó por este recurso como una herramienta alternativa a las expulsiones de los centros escolares, al absentismo escolar, etc. Esta Consejería ha apoyado este proyecto proporcionado profesores específicos para los alumnos que tienen dificultades para adaptarse al aula y que puedan recibir atención educativa y no pierdan la parte curricular de su formación y que continúen en el sistema educativo que en estas edades es muy importante. Tenernos una relación muy positiva con ambas consejerías.

Has comentado que trabajáis de manera conjunta con otros organismos, haciendo un Trabajo en Red, ¿cómo es la coordinación entre los profesionales de proyecto CySNE y estas entidades?

Normalmente nos coordinamos con servicios sociales, centros escolares y servicios de salud mental. Todos los casos tienen profesionales referentes y estos profesionales son los encargados de coordinarse con los profesionales referentes de esas entidades con reuniones presenciales y canales de comunicación directos (correo electrónico, móvil) que permite que estemos en contacto continuo, siempre respetando la ley de protección de datos y la confidencialidad de los datos de todas las familias y los usuarios. Cada profesional, desde su área, realiza el seguimiento del caso y la coordinación del Trabajo en Red.

Como profesional y después de casi tres años trabajando en este proyecto, ¿crees que los casos de problemas de conducta entre los jóvenes han aumentado? Si es así, ¿por qué crees que es?

No creo que haya aumentado. Quizá sí que se da más visibilidad a la necesidad de recursos para hacer frente a esas problemáticas y hacer un trabajo de prevención para evitar daños mayores en un futuro.

Los profesionales de Proyecto CySNE, ¿notáis que se produce un verdadero cambio en los jóvenes y también en las familias?

Depende de los casos, no en todos se observan cambios sustanciales, pero por lo general suele haber un reducción de los niveles de conflictividad y se suelen hacer movimientos para generar cambios mayores. Como nuestra metodología es familiar, lo normal es que se produzcan los cambios en todo el contexto familiar de una u otra forma.

¿Cómo se pueden poner en contacto con Proyecto CySNE las personas interesadas en este recurso?

Llamando a nuestro teléfono: 968 90 90 84. Una vez que se ponen en contacto con nosotros y nos explican un poco el caso se les da cita para una primera entrevista gratuita en la que citamos a todos los miembros de la unidad familiar. En esta entrevista se trabaja la demanda con la que ellos vienen, se explica la metodología de trabajo y se hace una pequeña valoración del caso. En base a eso decidimos si nosotros somos el recurso adecuado o no y cómo iniciamos la intervención.

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